
Carroux Coffee: un delicioso aroma a éxito
El tiempo es primordial. En mitad de este café de Hamburgo, Alemania, Ulrich Carroux está al pie de su tostadora de café esperando a la señal de alarma de su iPhone. Los granos de café recién tostados, que impregnan el aire de un aroma rico e intenso, están un paso más cerca de convertirse en el expreso de calidad suprema por el que Carroux es famoso en todo el país.
Ulrich Carroux se inició en el mundo del tostado de café por su interés en la producción de alimentos selectos, que comenzó cuando todavía estudiaba en la universidad. Siendo estudiante de arquitectura se ganaba un dinerillo extra horneando y vendiendo sus propias pizzas. Ambas ocupaciones las gestionaba con un Mac: usaba Archicad para sus estudios, y FileMaker, para su sistema de pedidos de pizza. La eficacia y fiabilidad de la tecnología de Apple demostraron ser de un valor inestimable para el joven emprendedor: «Desde entonces —afirma Carroux—, nunca he tenido una sola razón para usar un PC».
Actualmente es proveedor de algunos de los mejores restaurantes y empresas de catering de Alemania, y considera el trato personal un medio para mantener las buenas relaciones laborales. En línea con esta filosofía, este pequeño café de Hamburgo hace las veces de punto de encuentro, de laboratorio y de oficina. De vez en cuando se reúne con proveedores y clientes que valoran el café de cultivo biológico y comercio justo y comprenden que el desarrollo de un buen expreso depende tanto de la calidad del grano como de que se mezcle correctamente. Carroux se precia de ir a comprobar el origen de la materia prima en persona, en lugar de usar un intermediario.
Muchas veces Carroux, cuando no va a recibir visitas, se va a ver a sus clientes. Sus compañeros de viaje son su MacBook y su iPhone, lo que, mediante su base de datos de Internet, le permite enviar pedidos al instante a la central de envíos de Hanóver. «Con el iPhone puedo acceder a todos los datos que necesito del cliente. Es muy reconfortante saber que los productos están listos para su envío antes incluso de despedirte del cliente», explica entusiasmado.
Esta base de datos de Internet es una herramienta fundamental para dirigir el negocio, pero, según Carroux, «Ni se me pasó por la cabeza operar mi propio servidor; prefería usar un alojamiento de FileMaker». Eligió un Proveedor de Servicios de Internet (o PSI) llamado Huynh, en Ratisbona, Alemania, que lleva muchos años usando Mac OS como plataforma de servidor. Los costes mensuales son fáciles de calcular y el proveedor se encarga del mantenimiento. Para Carroux, esto supone ahorrar tiempo a la hora de poner en marcha nuevos proyectos y de organizar datos.
Ahora es muy habitual que los cafés proporcionen acceso a Internet para sus clientes, y Carroux Coffee no es una excepción. Los clientes, con su café con croissants recién hechos sobre la mesa, disfrutan de acceso rápido e inalámbrico a Internet, del que Carroux también se beneficia para investigar y desarrollar su negocio. «Si, en un momento dado, quiero comprobar dónde está determinado envío, el estado de mis cuentas o cómo va el volumen de mi negocio —comenta Carroux durante un descanso—, abro mi MacBook y lo consulto».
Además, Carroux también ha abierto una tienda para restaurantes en Internet de forma que sus clientes corporativos puedan pedir su café a través de una interfaz sencilla. La agencia de publicidad de Hamburgo Forst-Gehege fue la encargada de tender un puente entre la mercancía de Carroux y la tienda en Internet mediante el programa de tiendas de código abierto xt:Commerce.
Carroux se decantó por esta solución técnica porque su funcionalidad está perfectamente a la altura de los sistemas comerciales, aunque no haya que pagar ningún tipo de licencia. «El uso de la tecnología debe ser proporcional al coste y el tamaño de la empresa —declara Carroux—. Aunque yo mismo pudiera optimizar cada una de las etapas del trabajo, la gente debe ser capaz de arreglárselas con el sistema... y disfrutar de su trabajo».
Carroux tiene muchas otras ideas para llevar adelante su negocio, pero para hacerlas realidad necesita de sus socios creativos; como Christiane Liedtke, una experimentada usuaria del Mac responsable del diseño de producto y marca de Carroux. No se trata de una coincidencia: Carroux siempre anima a sus colaboradores a usar el Mac.
Por ejemplo, Carroux coordina su mercancía usando el programa FileMaker con un socio de marketing, una empresa de tostado de café colega llamada Machwitz cuya sede está situada a 160 kilómetros al sur de Hanóver. Al principio, el personal de Machwitz se mostraba escéptico cuando Carroux trajo un iMac a sus oficinas. Hasta entonces, sólo conocían el entorno de Windows. Aunque FileMaker también está disponible como un cliente de Windows, para Carroux era importante ofrecer a Machwitz una solución que exigiera el menor mantenimiento posible. «Nuestro proceso de pedidos basado en Mac siempre había funcionado como la seda —justifica—. Queríamos un proyecto igual de exitoso para nuestros socios».
Olaf Lumma, de Play Hamburg, fotógrafo de Carroux, también usa el Mac. Su uso conjunto de una Galería web de MobileMe beneficia a ambas partes. «Ahorramos tiempo y energía en intercambiar archivos, y las imágenes nuevas están disponibles nada más hacerlas», aclara.
Para que todo funcione a la perfección, Carroux organiza sus datos de contacto mediante el programa Agenda de Apple, y la sincronización con su cuenta de MobileMe garantiza que todos los empleados cuentan con información de clientes actualizada.
Durante el reparto, también se agradece poder consultar rápidamente la ubicación con el iPhone 3G. Tocar la dirección del cliente abre la aplicación Mapas y muestra su ubicación, con total precisión en un radio de varios metros. Es una interfaz sencilla, y a Carroux le gustan las cosas sencillas.
«Las soluciones inteligentes ejercen una especie de atracción mágica sobre mí.», confiesa Carroux. Esto significa que puede dejar de trabajar antes de comer con la conciencia tranquila e irse a casa a pasar más tiempo con su familia. «La historia de éxito de Apple ha crecido conmigo durante todos estos años», sonríe mientras prepara otro delicioso café.

