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En Exceptional Minds (Sherman Oaks, California), los artistas neurodivergentes siguen un programa académico que combina conocimientos técnicos, experiencia práctica y planificación profesional para labrarse un futuro en el sector del entretenimiento.
Accessibility 31 de marzo de 2023
Angela Ibarra creció en Burbank (California) y siempre supo que quería ser artista.
«Mi cabeza ha sido siempre una fuente inagotable de ideas creativas», explica Ibarra. «Y pensé, 'tengo que plasmarlas en papel y dejar que cobren vida'. Dibujo cosas y se convierten en lo que quieren.»
Ibarra saca una ilustración de una figura renacentista rediseñada bajo el foco de la estética anime. Lleva años usando Procreate con el Apple Pencil en un iPad para perfeccionar sus habilidades artísticas, y sueña con trabajar como animadora o artista de efectos visuales en Hollywood.
Ibarra es estudiante de primer curso en Exceptional Minds, una academia y estudio sin ánimo de lucro con sede en Los Ángeles fundada en 2011, donde tanto ella como sus compañeros trabajan en el laboratorio y aprenden a dibujar figuras y renderizar gráficos animados. Con ayuda de productos proporcionados en parte por el programa de becas para comunidades de Apple, la escuela imparte un programa académico que combina conocimientos técnicos, experiencia práctica y planificación profesional. El objetivo es formar a artistas neurodivergentes como profesionales del sector del entretenimiento.
De izquierda a derecha: Angela Ibarra, estudiante de primer curso de Exceptional Minds, se inspira en el anime y en sus frecuentes visitas a los museos de la zona de Los Ángeles para cumplir su sueño de convertirse en artista de la animación. Suele utilizar Adobe Fresco en el iPad y le encanta experimentar con su amplia variedad de herramientas de pincel.
De arriba abajo: Angela Ibarra, estudiante de primer curso de Exceptional Minds, se inspira en el anime y en sus frecuentes visitas a los museos de la zona de Los Ángeles para cumplir su sueño de convertirse en artista de la animación. Suele utilizar Adobe Fresco en el iPad y le encanta experimentar con su amplia variedad de herramientas de pincel.
«Exceptional Minds tiene un enfoque único a la hora de trabajar con estudiantes con espectro autista», afirma Tim Dailey, decano académico y director de programas académicos de la escuela. «Queremos crear un mundo que dé visibilidad al talento de los estudiantes con espectro autista, no a los desafíos a los que se enfrentan.»
En solo unos años, antiguos alumnos de Exceptional Minds han conseguido ocupar puestos en empresas muy potentes del sector, como Marvel, Nickelodeon y Cartoon Network, y estos triunfos demuestran que el enfoque de la escuela es todo un éxito. En Exceptional Minds, los estudiantes tienen la libertad y flexibilidad que necesitan para poder avanzar a su ritmo. A su vez, deben asumir el rigor que exige un programa académico de tres años, cuya metodología la distingue de escuelas más tradicionales a las que han asistido en su anterior etapa escolar. Los artistas reciben numerosas valoraciones que les ayudan a fijarse unas expectativas razonables tanto para su trabajo como para ellos mismos.
El profesorado de la escuela confiesa que aprenden de sus estudiantes tanto como ellos. «Hay una máxima que nos encanta: “cada persona con autismo que conoces es única”» explica Jessica («Jess») Jerome, animadora profesional que lleva casi una década impartiendo clases en Exceptional Minds. «Los alumnos me han enseñado que no todos aprenden de la misma forma. Por eso, tengo que encontrar diferentes métodos para trasmitirles todo lo que quiero enseñarles.»
En la escuela, los alumnos aprenden a usar herramientas y destrezas técnicas que les ayudarán a convertirse en artistas de la animación, los gráficos animados, los efectos visuales y el 3D cuando acaben sus estudios y se lancen a buscar trabajo en el competitivo entorno de Hollywood.
Por eso, su programa académico debe combinar cursos para preparar su futuro profesional con lo último en hardware y software del sector. Los alumnos aprenden a usar las herramientas de Adobe Creative Suite en Mac —como Photoshop, After Effects, Premiere y Animate— en el primer curso, y para muchos, la app Procreate en el iPad les da la libertad de seguir creando fuera del aula. Además, llevan sus tareas diarias al día con apps de productividad como Finch y Zinnia, disponibles en el iPhone, y pueden mejorar su atención gracias a prestaciones de accesibilidad cognitiva integradas de Apple como Sonidos de Fondo o Acceso Guiado.
Imagen del estudiante de tercer curso Matthew Rada en un aula de Exceptional Minds.
El estudiante de tercer curso Matthew Rada inició su andadura como artista la primera vez que vio Spider-Man en 2002. «En una escena de la película en la que Spider-Man diseñaba su traje, me fascinó ver cómo dibujaba la anatomía humana», explica. «Me sirvió como fuente de inspiración para crear [mis propios] personajes, y desde entonces empecé a sentir fascinación por el mundo de la animación.»
A los estudiantes les encanta usar la combinación del iPad y el Apple Pencil en su proceso creativo. «Es el nexo de unión perfecto entre el dibujo físico y el arte digital», afirma Matthew Rohde, estudiante de segundo curso cuyo objetivo es dedicarse profesionalmente al diseño de efectos visuales o gráficos animados. «Por eso es tan genial. He probado otros lápices digitales y no consiguen una conexión tan eficaz.»
«El Apple Pencil tiene sensibilidad a la presión», añade Matthew Rada, estudiante de tercer curso en Exceptional Minds. «Cuando inclinas el lápiz en esta dirección, funciona como un lápiz real y sombrea de la forma que lo haría un lápiz normal.»
Además de su formación técnica, los alumnos hacen un curso de formación profesional que incluye la rama Career Realities, dedicada a enseñar las destrezas necesarias para redactar un currículo, crear un portfolio de sus trabajos, planificar su carrera profesional, hacer entrevistas y otras habilidades que les ayudarán a tener éxito cuando trabajen en el sector el día de mañana. Con los programas de orientación y prácticas, los estudiantes empiezan a relacionarse con las empresas, y estas empiezan a conocer sus necesidades o estilos de trabajo.
«Nuestros artistas aprenden a perfeccionar sus habilidades para tener mejores oportunidades y ampliar su red de contactos», añade Jerome. No estamos cambiando su historia; solo hacemos posible que los demás la vean.
Para estudiantes como Ibarra, Rohde, y Rada, eso significa que, para cuando se hayan graduado en Exceptional Minds, objetivos como presentar cómics en DC o trabajar como diseñador de gráficos animados para uno de los principales estudios del sector no serán sueños inalcanzables, sino metas realistas.
Imagen de la profesora Jessica («Jess») Jerome de espaldas hablando con alumnos en un aula.
La combinación de conocimientos técnicos, experiencia práctica y planificación profesional que reciben los alumnos de Exceptional Minds los prepara para labrarse un futuro en el sector de la animación, los gráficos animados y los efectos visuales.
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